Taller oratoria en la Universidad Politécnica

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Cibeles estuvo en la semana de las letras de la Universidad Politécnica en un taller de oratoria:
Empezó la reunión Lola: El orador se hace, no nace. Hablar en público no sólo para grandes oradores. Hay una diversidad de ocasiones en las que nos veremos en la situación de hacerlo: reuniones familiares, bodas, entrevistas de trabajo, revisiones anuales,…
Hablar en público es ganar confianza en la comunicación, esa llave que te puede abrir puertas que todavía no conoces.

Si, todos tenemos miedo a hablar en público, como dijo Miguel. A eso y a muchas otras cosas más. Pero lo mejor que podemos hacer para superarlo, es enfrentarnos a él. Aprovecha todas las ocasiones que se te brindan para practicar: en el trabajo, en clase, en un viaje guiado… Nunca estarás preparado al 100%, pero disfrutar la vida, es aprovechar oportunidades. Pregunta a tu círculo de amigos y familiares cuáles son tus fortalezas, ¡y explótalas! Crea tu propio estilo al hablar. Está bien fijarse en los grandes, pero tu mensaje es único, como el de ellos, porque al igual que tienes miedos, tienes pasiones.
Rafa, confesó sueritrofobia. Tímido hasta la médula, el trabajo le puso a presentar un programa informático a toda la empresa: primera charla, 300 personas. No fue su mejor día, pero lo hizo. A partir de ahí, en cada ocasión que el trabajo le volvía a pedir otra intervención, fue haciendo pequeños ajustes. Hoy, podíamos verle con gran confianza sobre el escenario, siendo el ejemplo de que hablar en público, se aprende: prepara tu discurso (introducción, desarrollo y conclusión), ensaya en casa, grábate con el móvil, observa cómo lo haces, y sal al escenario con notas que te sean útiles: puntos clave, evita las 3 hojas que usaste mientras lo preparabas.
Pero no siempre tenemos bien preparado nuestro discurso. Arman, así nos lo hizo ver. La improvisación de conversaciones te abrirá puertas: con una chica/chico, con una persona de influencia en un ascensor, … Podrás salir de ellas airoso, con una pensada original. Preparó una valiente sesión de charlas improvisadas de 1 minuto que resultó muy entretenida.

Y para cerrar, Lucía comentó que aparte de tus palabras, debes usar también tu voz. El volumen, el ritmo, y sobre todo las pausas, facilitarán que tu audiencia siga el mensaje. No te olvides del movimiento en el escenario a izquierda, derecha y centro, así como mirar a todo el público, y por supuesto… que tu cuerpo y tus gestos te acompañen. Todo ello dará credibilidad a tu discurso. Cuidado con las ayudas visuales, suelen venir acompañadas de problemas técnicos: prepararlas con antelación si es posible! Usa una imagen, sólo cuando aporte más información que tus palabras. Y recuerda que no todo son power points.
Para continuar, ven a visitarnos un Lunes a nuestro club. Te esperamos!

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